Analizamos SanDisk Extreme Portable SSD: portátil, resistente y rapidísima.

SanDisk Extreme Portable SSD es una unidad de almacenamiento externa basada en estado sólido, que puede llevarse a cualquier parte por su tamaño reducido. Es resistente, ofrece una gran capacidad, alto rendimiento y puede usarse tanto por consumidores como por profesionales para copia de datos seguras sobre la marcha o en el escritorio.

El almacenamiento basado en memorias flash NAND continúa ganando cuota de mercado mes a mes frente a otros formatos tradicionales como los discos duros. Lo vemos en las nuevas ofertas de SSD que llegan cada semana para el mercado retail y en las unidades utilizadas por los fabricantes OEM en equipos nuevos donde ya es muy raro no encontrar unidades de estado sólido, solas o en sistemas híbridos con discos duros.

Aunque la oferta existente es muy inferior a la de almacenamiento interno, otro grupo de producto que puede usar este tipo de memorias flash NAND es el del almacenamiento externo. Y es interesante porque suma a todas las ventajas de SSD el apartado de la movilidad. La unidad de SanDisk que hemos tenido oportunidad de analizar es una buena muestra de las virtudes de este tipo de unidades.

Especificaciones SanDisk Extreme Portable SSD

SanDisk comercializa la unidad en varias versiones según capacidad de almacenamiento. En su página web lista modelos con 250 GB, 500 GB y 1 Tbyte, aunque también comercializa en una versión superior con 2 Tbytes. Las versiones son idénticas y se entregan con tres años de garantía. Las características principales de la unidad probada son:

  • Capacidad: 1 TB
  • Interfaz: USB 3.1 Gen 2
  • Conectores: USB Type-C – Type-A
  • Resistencia: IP55 contra el agua y el polvo. Resistente contra caídas, golpes y vibraciones
  • Lectura secuencial: 550 MB/s
  • Temperaturas de funcionamiento: de 0 a 45 ºC
  • Dimensiones: 75,69 mm x 75,69 mm x 10,67 mm
  • Peso: 38 gramos
  • Compatibilidad: Oficial Windows Vista o superior. MacOS 10.4 o superior
  • Garantía: 3 años.

Diseño

SanDisk entrega la unidad en un caja de tamaño tan reducido como la propia unidad. Añade un manual en papel, un cable USB Type-C a Type-C y un adaptador de Type-C a Type-A que garantiza la compatibilidad de uso con normas anteriores del estándar y es más sencillo de transportar que un cable adicional. Muy práctico y con un acople perfecto durante las pocas veces que lo hemos usado, porque su punto fuerte es sin duda la conexión a través de USB 3.1.

Con un tamaño de tarjeta de crédito, inferior a 10 cm de largo, puede transportarse a cualquier parte en un bolsillo. A los usuarios que utilicen almacenamiento externo basado en discos duros, le sorprenderá su bajísimo peso, menor de 40 gramos.

Además, la unidad ofrece protección contra lluvia, salpicaduras, derrames y el polvo bajo certificación IP55 y clasificaciones de choque (1500 G), vibraciones (5 gRMS) y temperaturas de almacenamiento hasta 70 grados centígrados. Soporta caídas hasta dos metros de altura. 

El chasis está realizado en materiales plásticos reforzados especialmente en su contorno para ofrecer los certificados de resistencia. Su diseño es elegante y no desentonará en ningún ambiente. Sus esquinas están redondeadas y cuenta con un acabado engomado de tacto suave y textura única que permite localizarlo en una mochila sin verlo. Una abertura (en color naranja que resalta del gris azulado de la unidad), facilita engancharlo a un llavero o un arnés de la mochila. 

SanDisk Extreme Portable SSD cuenta con un único puerto, un moderno USB Type-C que no está protegido específicamente. Por su localización, no es probable tener problemas con ello, pero en una unidad catalogada como resistente sería el único y ligerísimo “pero” que podríamos ponerle a un apartado de diseño sobresaliente.

Su interior también es destacado, brillando las memorias 3D BiCS FLASH de última generación que incorpora y que también emplean SSDs internas como la fantástica WD BLACK NVME SSD.  Conviene aclarar que no todos los conectores USB Type-C soportan la norma más avanzada de USB y ésta sí lo hace con un chip interno USB 3.1 Gen 2 que permite obtener las máximas prestaciones.

Experiencia de uso y rendimiento

La experiencia ha sido fantástica en cualquier tipo de uso en el mes que la hemos usado, en el escritorio con el sobremesa, en movilidad con el portátil o como almacenamiento para dispositivos como las cámaras fotográficas cuyas tomas hasta 4K cada vez ocupan un mayor tamaño. De hecho, el uso por ‘fotógrafos en movimiento’ es uno de los enfoques del marketing de SanDisk, si bien podrá disfrutarla cualquier tipo de usuario para otros usos.

Reforzando el apartado de la seguridad, SanDisk incluye gratuitamente el software SanDisk SecureAccess que permite crear carpetas protegidas con contraseña para almacenar la información privada. Una manera rápida y sencilla de almacenar y proteger archivos críticos y sensibles en estas unidades, con protección por contraseña y cifrado automático AES de 128 bits. Conviene matizar que el cifrado se realiza vía software, más lento que el basado en hardware y que depende de la CPU empleada. sería perfecto un cifrado por hardware.

La unidad se entrega formateada con el sistema de archivos exFAT buscando la compatibilidad con Windows y macOS. No es lo ideal y como la hemos probado con Windows 10, la primera tarea a realizar ha sido formatearla con NTFS que además soporta el comando TRIM (imprescindible en SSD) capaz de limpiar las celdas de memoria y ofrecer las máximas prestaciones.

Para valorar su rendimiento, la hemos probado conectada a un portátil (Core i7 – 16 GB RAM – GTX 1050) y en un sobremesa (Core i7 – 16 GB RAM – Radeon 580), ambos con almacenamiento basado en estado sólido, conectores USB Type-C y soporte USB 3.1 Gen 2. También puedes utilizarla en puertos USB 3.0/2.0, pero sin alcanzar el rendimiento máximo que promete la unidad.

Y es altísimo para una solución de este tipo. La compañía solo cita el dato de 550 Mbytes por segundo en transferencia de datos en lectura secuencial, lo que ya de por sí la convierte en la SSD externa y portátil (conectada a USB y sin RAID) más rápida de SanDisk y en una de las más rápidas del mercado compitiendo de tú a tú con la Samsung Portable SSD T5.

Las pruebas lo confirman y esos 10 Gbps que soporta USB 3.1 Gen 2 cumple su función. Lo vemos en el test de CrystalDiskMark, con resultados en rendimiento secuencial altísimos tanto en lectura como escritura.

Finalmente, destacar el buen rendimiento general en el día a día y con pruebas reales más allá de los test. Y no solo en transferencias de datos. Hemos podido editar imágenes pesadas RAW en Photoshop desde la misma unidad con soltura, todo un lujo para creativos. En edición de vídeo va suelto hasta FHD. A 4K le cuesta más como era de esperar. Realmente, en unidades externas, solo Thunderbolt 3 ofrecería capacidad suficiente.

Sin problema en ofimática. Se puede trabajar perfectamente desde la misma unidad con documentos y hojas de cálculo. O conectarlo a un NAS o a un streamer para reproducir vídeo en una gran pantalla. Sus posibilidades son múltiples, en el trabajo, en el hogar o en movilidad.

Por: MuyComputer.com

 

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